Tal vez ahora que estoy solo me dé cuenta, tal vez ahora que lo perdí todo…
Eran buenas épocas en mi infancia, todo era felicidad, mi madre tan conocedora del mundo, mi padre, en quien confiaba hasta mi vida, era hijo único, no me importaba, era la buena vida, todo era tan perfecto, una vida tan perfecta, para mi buena suerte, la buena vida no dura para siempre.
La muerte de mi madre derrumbó toda esa felicidad, dejó ese gran vacío en mi corazón, ese sentimiento tan escuchado pero que nunca pensé pasar.
Solo veía a mi madre en recuerdos e interminables veces intenté hablar con ella, ese dulce pero fallido intento de querer escuchar su dulce voz una vez más.
No me repuse (aún no lo hago), mi padre siempre estuvo ahí, el intentaba de cierta manera, llenar el vacío que había dejado mi madre, nunca lo consiguió, y en su desesperado intento verse feliz, consiguió compañía, quien, en un corto tiempo, se convertiría en su esposa. Fue ahí cuando pasé al tan conocido “Segundo plano”, una relación trae una nueva vida, y mas amor trae otra, toda esa vida tan perfecta había desaparecido, se había derrumbado.
Estar en segundo plano no era tan malo después de todo, tener libertad para hacer todo era lo mas deseado, extrañar a mi madre me hizo extrañar su cariño y extrañarlo me hizo buscar uno parecido.
Jamás pensé en conocer el sexo a tan corta edad, era muy placentero, fueron pasando los años y era prácticamente un trabajo a tiempo completo, una chica distinta siempre, pero aún así, a pesar de tener compañía, me sentía incompleto, no me sentía querido.
Tuve un mejor amigo, siempre me apoyó, siempre estuvo ahí, a pesar de mis perradas y siendo un mujeriego, estuvo ahí, un día me presentó a una amiga de su novia, y ese deseo de verla en mi cama apareció involuntariamente, pero decidí llevar las cosas con calma, intentar algo nuevo.
Todo empezó a cambiar, hablábamos, nos abrazábamos y reíamos como niños, ya no sentía ese deseo de usarla y dejarla sola, empezaba a quererla.
Mi padre, increíblemente cambió y empezó a reaparecer esa confianza que de pequeño me daba, y que tanto extrañé.
Me estaba sintiendo otra vez completo, sabía de cierta manera que mi madre hubiera querido eso, verme feliz, una novia perfecta y un padre perfecto. Estaba feliz, todo estaba volviendo. ¡Que tonto pensamiento!
Todo perdió color el día en el que papá falleció, ¿Por qué tenían que irse todas las personas que me hicieron sonreír? Caí en una depresión donde nadie pudo rescatarme, me aislé de todos, recuerdo a mi amigo, mi hermano, llorando mí perdida, mi novia consolándome, ya nada tenía sentido, ya estaba perdido.
Empecé a buscar un refugio, un lugar donde recordar a mis padres, me dijeron que no había un lugar, sino un estado, de un segundo a otro, estaba probando drogas.
La adicción es, en un principio, lo más placentero que podía sentir. Empecé a refugiarme en las drogas, mi novia me terminó, mi amigo, mi hermano, aquella persona que siempre estuvo ahí, me dio la espalda.
En el momento donde me dijeron que había sufrido una sobredosis y que me había salvado de milagro, me dí cuenta de que estaba haciendo todo mal.
¿Por qué hice todo mal? Mis padres jamás hubieran querido verme así, estaba empezando todo bien, la mujer que amé me dejó, mi hermano me dio la espalda, había vendido hasta el alma por un poco de droga, ¡Que idiota!
Abrir los ojos en el hospital me hizo dar cuenta de que existen las segundas oportunidades, que uno puede cambiar; que, a pesar de haber destruido todos los sueños, toda una vida, siempre va a haber una segunda oportunidad, y creo que esta vez la aprovecharé.
Si, tal vez mis padres no estén conmigo, pero ellos no hubieran querido ver mi vida destruida, el hecho de que alguien muera no quiere decir que no estará ahí haciendo tu vida perfecta, yo sé que ellos están aquí, mirándome con orgullo, porque saben que cambiaré.
Gracias, mamá y papá, sé que ustedes me ayudaron a abrir los ojos.
miércoles, 11 de noviembre de 2009
martes, 10 de noviembre de 2009
La primera entrada
Bueno, déjame decirte que JAMAS en mi vida pensé en alguna vez usar esto, siempre he pensado que era una perdida de tiempo, pero... bueno NO SE, digamos que se me ocurrió entrar y decir lo que quiera, aunque no creo que muchos lo lean.
Voy a hablarles de mi porque no muchas personas saben de mi vida y LA VERDAD NO SÉ PORQUE VOY A DECIRLO, NADIE LO LEERA jaja!
Soy Manuel Andrés (duh que monse) tengo 18 años! nací un 11 de marzo de 1991, crecí en, digamos, una familia, no destruida, unida, no estaban todos los miembros, pero muy unida, demasiado para mi gusto, porque soy un poco independiente en esta casa.
Desde pequeño me enseñaron a HACER LAS COSAS BIEN, era como que, o lo haces bien o simplemente no lo hagas, tal vez por eso cometí los errores mas grandes de mi vida, como hace poco escuché (e interpretándolo), el error de un padre no es el de encaminar a un hijo por el buen camino, sino el obligarlo a ir por el camino conveniente, y no mostrarle lo que es malo, tal vez por eso existan las famosas tentaciones, no sé es mi explicación.
Desde chico me fijé en los famosos videojuegos, era el típico vicioso que toda familia tiene, no hacia deporte pero si iva al parque a correr o jugar escondidas, ¿Quien nunca ha jugado escondidas?
Partes de mi infancia estuvieron no solo en Lima, tuve la buenísima suerte de conocer Cajamarca, estudiar ahí, fue una buena experiencia y por primera vez viajaba a conocer un lugar, ahí conocí algo que supe si volvía a pasar de adulto dolería increíblemente, el decir adiós, despedirse de las personas con las que habías pasado años duele, y si siendo niño te mata, no me imagino como sería ahora, que tengo una vida en este lugar.
Para mi buena suerte, el llegar a Lima no fue necesariamente empezar desde cero, porque tenía amigos y familia, lo que pasó al volver fue que se hizo mas fuerte esa relación de familia que toda persona quiere, pero que obviamente, cambiaría.
Empecé en un colegio, no malo, era bueno, tuvo sus épocas, pasé varios años ahí, lo mas bueno era participar en concursos de música, no me acuerdo muy bien su nombre, pero eran buenos momentos, prácticamente no estudiaba, no quiero decir que el colegio era malo (porque lo era), sino que pasaba por una etapa de flojera, la cual se extiende hasta ahora.
Hice muchas amistades, tanto en el colegio como en mi barrio, amistades que, olvidaría, conservaría y recordaría.
Fue ahí cuando tuve que irme de aquel lugar donde pasaron infinidades de cosas, o sea, me mudé.
Mudarse, implicó también un cambio de colegio, y obviamente no quería irme, ¿a que persona le gusta irse de un colegio cuando ha tenido mil años y mil amistades?, ahora me doy cuenta de que fue la mejor opción.
Ir al Sagrado fue (al principio) extraño, porque el ser nuevo y no conocer a nadie es en cierta forma raro, pero para nada, los nuevos compañeros eran increíbles y rápidamente todos se convirtieron en mis amigos. Reir y hacer reir era lo típico, fueron en esos tres años donde conocí a las personas que, a lo largo de esos años (y sé que a lo largo de esta vida) me acompañaron, lo que jamás olvidaré de esos tres años son las fiestas. JAMAS las olvidaré, buenas épocas, demasiado buenas
Algo que JAMAS olvidaré son las incontables borracheras, cada fin de semana en cualquier lugar, y raras veces en mi casa, ¡Que raras veces!, casi todas las semanas. Digamos que, el alcohol, se convirtió en un fiel aliado.
Lo mas chistoso (y sé que algunos reirán), es que cuando acababa el colegio, moría por irme, todos mueren por irse, pero cuando pasan unos años, extrañan aquel lugar donde pasaron casi un día estudiando, riendo, fortaleciendo una amistad.
Fue a finales de ese año, donde recordé una amistad, fortalecí las mejores, y conocí a fieles compañeros.
Acabar el año escolar, implicó lágrimas, tristezas, pero en cierta forma, dar el siguiente paso, irse a otro lugar, es emocionante.
Fue el año siguiente donde conocí las famosas promesas y decepciones, descubrir cosas, enterarse otras, es aquí donde digo, ¿que sería de una vida sin amistades?, los felicito muchachos me ayudaron mucho y lo siguen haciendo, son poquísimas las personas que me ayudaron en ese año (2008), pero brindo por cada uno de ellos.
Yo creo que no me estoy quejando con lo que he puesto, todo lo contrario doy gracias por todo lo que ha pasado, porque han pasado más cosas, y creo que una persona debe pasar por todo y de todo para hacerse fuerte. Creo que han pasado mil cosas y doy gracias a esas personas que estuvieron y están ahí apoyando.
No creo que tenga la peor vida del mundo, porque como alguna vez me dijo Tais: "Hay cosas peores", lo sé, y también digo, como siempre lo digo, si hay alguien que tiene un problema, no importa la distancia, siempre escucharán de mi. Porque sé que se siente bien sentirse apoyado.
Tal vez me faltaron poner mas cosas, pero no quiere decir que esta será la única entrada de mi blog, para mi buena suerte me gusta escribir, de todo la verdad, así que cada vez que haga algo, lo pondré y espero les guste =).
Cuídense mucho y gracias por llegar hasta acá. Bienvenidos a mi blog btw.
Voy a hablarles de mi porque no muchas personas saben de mi vida y LA VERDAD NO SÉ PORQUE VOY A DECIRLO, NADIE LO LEERA jaja!
Soy Manuel Andrés (duh que monse) tengo 18 años! nací un 11 de marzo de 1991, crecí en, digamos, una familia, no destruida, unida, no estaban todos los miembros, pero muy unida, demasiado para mi gusto, porque soy un poco independiente en esta casa.
Desde pequeño me enseñaron a HACER LAS COSAS BIEN, era como que, o lo haces bien o simplemente no lo hagas, tal vez por eso cometí los errores mas grandes de mi vida, como hace poco escuché (e interpretándolo), el error de un padre no es el de encaminar a un hijo por el buen camino, sino el obligarlo a ir por el camino conveniente, y no mostrarle lo que es malo, tal vez por eso existan las famosas tentaciones, no sé es mi explicación.
Desde chico me fijé en los famosos videojuegos, era el típico vicioso que toda familia tiene, no hacia deporte pero si iva al parque a correr o jugar escondidas, ¿Quien nunca ha jugado escondidas?
Partes de mi infancia estuvieron no solo en Lima, tuve la buenísima suerte de conocer Cajamarca, estudiar ahí, fue una buena experiencia y por primera vez viajaba a conocer un lugar, ahí conocí algo que supe si volvía a pasar de adulto dolería increíblemente, el decir adiós, despedirse de las personas con las que habías pasado años duele, y si siendo niño te mata, no me imagino como sería ahora, que tengo una vida en este lugar.
Para mi buena suerte, el llegar a Lima no fue necesariamente empezar desde cero, porque tenía amigos y familia, lo que pasó al volver fue que se hizo mas fuerte esa relación de familia que toda persona quiere, pero que obviamente, cambiaría.
Empecé en un colegio, no malo, era bueno, tuvo sus épocas, pasé varios años ahí, lo mas bueno era participar en concursos de música, no me acuerdo muy bien su nombre, pero eran buenos momentos, prácticamente no estudiaba, no quiero decir que el colegio era malo (porque lo era), sino que pasaba por una etapa de flojera, la cual se extiende hasta ahora.
Hice muchas amistades, tanto en el colegio como en mi barrio, amistades que, olvidaría, conservaría y recordaría.
Fue ahí cuando tuve que irme de aquel lugar donde pasaron infinidades de cosas, o sea, me mudé.
Mudarse, implicó también un cambio de colegio, y obviamente no quería irme, ¿a que persona le gusta irse de un colegio cuando ha tenido mil años y mil amistades?, ahora me doy cuenta de que fue la mejor opción.
Ir al Sagrado fue (al principio) extraño, porque el ser nuevo y no conocer a nadie es en cierta forma raro, pero para nada, los nuevos compañeros eran increíbles y rápidamente todos se convirtieron en mis amigos. Reir y hacer reir era lo típico, fueron en esos tres años donde conocí a las personas que, a lo largo de esos años (y sé que a lo largo de esta vida) me acompañaron, lo que jamás olvidaré de esos tres años son las fiestas. JAMAS las olvidaré, buenas épocas, demasiado buenas
Algo que JAMAS olvidaré son las incontables borracheras, cada fin de semana en cualquier lugar, y raras veces en mi casa, ¡Que raras veces!, casi todas las semanas. Digamos que, el alcohol, se convirtió en un fiel aliado.
Lo mas chistoso (y sé que algunos reirán), es que cuando acababa el colegio, moría por irme, todos mueren por irse, pero cuando pasan unos años, extrañan aquel lugar donde pasaron casi un día estudiando, riendo, fortaleciendo una amistad.
Fue a finales de ese año, donde recordé una amistad, fortalecí las mejores, y conocí a fieles compañeros.
Acabar el año escolar, implicó lágrimas, tristezas, pero en cierta forma, dar el siguiente paso, irse a otro lugar, es emocionante.
Fue el año siguiente donde conocí las famosas promesas y decepciones, descubrir cosas, enterarse otras, es aquí donde digo, ¿que sería de una vida sin amistades?, los felicito muchachos me ayudaron mucho y lo siguen haciendo, son poquísimas las personas que me ayudaron en ese año (2008), pero brindo por cada uno de ellos.
Yo creo que no me estoy quejando con lo que he puesto, todo lo contrario doy gracias por todo lo que ha pasado, porque han pasado más cosas, y creo que una persona debe pasar por todo y de todo para hacerse fuerte. Creo que han pasado mil cosas y doy gracias a esas personas que estuvieron y están ahí apoyando.
No creo que tenga la peor vida del mundo, porque como alguna vez me dijo Tais: "Hay cosas peores", lo sé, y también digo, como siempre lo digo, si hay alguien que tiene un problema, no importa la distancia, siempre escucharán de mi. Porque sé que se siente bien sentirse apoyado.
Tal vez me faltaron poner mas cosas, pero no quiere decir que esta será la única entrada de mi blog, para mi buena suerte me gusta escribir, de todo la verdad, así que cada vez que haga algo, lo pondré y espero les guste =).
Cuídense mucho y gracias por llegar hasta acá. Bienvenidos a mi blog btw.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)